martes, marzo 11, 2008


Te veo y no te reconozco


Me cuesta mucho imaginar que tu camino finalmente no coincidió con el mío. Supuse que nos encontraríamos en otro tiempo; aposté a descubrirte en los asientos vacíos del cine, en las bancas silenciosas del parque, en la silla de un destartalado bus a punto de salir de circulación.

En cualquiera de los no lugares que frecuento me inventé una sonrisa para saludarte; elaboré un monólogo de posibles bienvenidas y hasta me atreví a dibujar tu rostro en la servilleta de nuestro último café. Por eso me parece imposible que seas tú la que llega ahora sin avisarme.

Lo tenía todo absolutamente preparado, nada había quedado al azar y podría incluso asegurarte que te recordé en mis dulces sueños y en mis pensamientos más sombríos. Está bien, como siempre Tú tienes la razón; no voy a contradecirte justamente hoy, cuando apareces después de tantos años con una sonrisa nueva, una mirada que abarca el futuro, una silueta detenida en aquel pasado que no me esperó. Dejaré que me envuelvas en el misterio de tu viaje sin retorno y cerraré los ojos si por alguna razón te veo y no te reconozco.

9 comentarios:

Pedro dijo...

Encantado de conocerte, Caselo. Me ha alegrado mucho tu visita y tus comentarios, me han servido, además de para alimentar mi insaciable ego, para conocer el magnífico blog que tienes. Volveré con frecuencia por él.
No seas muy duro con tus críticas, recuerda que sólo soy un aficionado.
Un abrazo y muchas gracias por tu interés.

Compartimos? dijo...

Veo que hoy la melancolía está presente.
Encuentro con lo imaginado?
Con el paso del tiempo todos cambiamos y cuando por la razón que sea no hemos seguido la evolución acabamos sin reconocer.
Pero eso no implica que uno quede cerrado a sus imagenes a sus ideas.
Es bueno abrirse, escuchar y...........
Desde luego tu sabrás que es lo que te hace no reconocer.
Un abrazo

Runas dijo...

El destino no conoce de sueños ni esperas, él solo se presenta sin llamar, sin avisar . Su aliado es el factor sorpresa, luego claro está depende de tí si te subes a su tren. Un beso

Pedro dijo...

Aquí estoy de nuevo. Tus comentarios sobre El Mesías son muy generosos. Es cierto que el punto de vista puede ser muy distinto según el país desde donde se lea, pero ten encuenta de que se trata de una utopía, soy consciente de que, por desgracia, no existe un régimen de gobierno perfecto, pero ten paciencia y continúa hasta el final, ya verás como aparecen más argumentos a favor de Santiago y el final puede ser sorprendente (o al menos eso he tratado). Son 22 capítulos en total, espero que no te aburras antes.
Un abrazo y nos seguimos leyendo.

M. Jose dijo...

Hola, gracias por tu visita y tus comentarios. Decirte que abras los ojos,la puerta y salgas fuera; echa andar el camino te espera...
Un abrazo
Jose

Eli dijo...

Que bonito Caselo!!!!
Cuanto sentimiento y con qué sencillez lo expresas. Me encanta.
Llegué aqui de casualidad, pero pienso volver si no te importa.

Anónimo dijo...

Cuanto dolor, seguido por una maravillosa aceptación sanadora!

ella es una musa, y como tal le das un lugar de privilegio en el sentimiento mas profundo.

respetos y cariño para ti!

vaiven-marandua.blogspot.com dijo...

ahora si parece que puedo estar sin anonimo...ufa!

caselo dijo...

Marandua preciosa, jamás eres anónima. Un beso, estoy feliz al verte de nuevo.