viernes, diciembre 12, 2008

Tarde de sueños compartidos


Lo miré mientras tomaba mi café. A sus catorce años mi sobrino empezaba a manifestar sus deseos de autonomía. En ese momento escuchaba, en Las cuarenta principales, uno de esos programas juveniles que mezclaban la música de moda (en especial pop y rock) con los comentarios de locutores y oyentes. Le dije: “Juancho, conocí a alguien muy importante”. Su respuesta fue encogerse de hombros, seguido de un gesto entre “a mí qué me importa” y “¿de quién me estás hablando?”. Esta vez le pregunté: “Dime ¿a qué personaje te gustaría conocer?” Inmediatamente contestó: “A la que escribió Harry Póter”. “Me parece bien Juancho” y agregué: “tuve un encuentro con Jesús”. Mi sobrino abrió los ojos y me dijo: “Ay tío, ahora sí te enloqueciste, mejor me voy a dormir”… Me quedé solo. Puse la música que me gusta y me senté en medio de la oscuridad de la sala abrigado por la emoción que me produjo una de las tardes más maravillosas de mi vida…


Comencé a leerlo en 1997 durante mis estudios de Comunicación Social. A partir de ahí se convirtió en uno de mis autores preferidos. Siempre quise conocerlo, pero ni siquiera tuve la oportunidad de asistir a uno de sus conversatorios o algo por el estilo. Mi relación con él simplemente era la de un admirador que seguía su discurso acerca de la Educación, la cultura, lo popular y la comunicación. Pero hay momentos en que el destino confabula. El año pasado, cuando fui uno de los seleccionados de La ciudad jamás contada, supe que Jesús Martín Barbero sería el asesor conceptual del proyecto. Marina Valencia (quien lanzó la idea que finalmente fue recogida por el periódico EL TIEMPO) prometió presentármelo algún día; aunque él ya me conocía porque leyó la historia que escribí y publicó el periódico. Ese día llegó. El jueves 27 de noviembre se produjo el milagro: Conversé con Jesús Martín Barbero y, fuera de eso, me trajo en taxi a la casa. No podía creerlo. Estábamos los dos, en la parte trasera del vehículo, hablando como dos viejos amigos. Nunca tuve el privilegio de conocer a ninguno de mis abuelos. A uno de ellos-el paterno- lo llamaban Caselo, por eso elegí ese seudónimo. Pues bien, en realidad me sentí charlando con Caselo. El maestro Jesús Martín me impresionó por su sencillez. En el trayecto de veinte minutos desde EL TIEMPO hasta mi casa, comprobé que ama a mi país más que cualquier Colombiano: “Me quedé a vivir en Colombia por amor; además en Europa se cree que ya todo está descubierto. Aquí en Latinoamérica no. Esa es otra de las razones por las que decidí vivir en Colombia”. Lo escuchaba fascinado. Sólo lo interrumpí para decirle que siempre lo consideré un amigo y me respondió: “eso Carlos, me encanta que pienses eso”. “Yo tenía un sueño que cumplí. Quería que la gente escribiera en un periódico. Hay mucho que decir y todos deberían tener la oportunidad de expresarse en un medio de alcance Nacional”. Me conmovió saber que formé parte del sueño del maestro, pues yo fui uno de quienes tuvieron el honor de dejar una huella en las páginas del periódico. Y gracias a eso también cumplí uno de mis sueños: conocer personalmente a Jesús Martín Barbero.


El taxi me dejó en la esquina, pero la puerta por la que tenía que salir estaba del lado de la vía y, a esa hora, pasaban muchos carros.“Carlos, no te arriesgues. Déjame me bajo para que salgas por acá”. Y ya en la acera nos estrechamos fuertemente la mano. El maestro subió al carro y se perdió en la multitud de luces que van de un lado al otro de la ciudad. Lo vi alejarse y una sonrisa de complicidad salió de mi boca. Sí, se trató del hermoso final de una tarde de sueños compartidos.

12 comentarios:

Reina dijo...

..además en Europa se cree que ya todo está descubierto. Aquí en Latinoamérica no...

Es que tenéis magia y tú más; por eso el destino confabula...

Siempre he creído que "en mi otra vida" no era europea, porque me gusta más lo vuestro, vuestra forma de ver las cosas, vuestro sentido del tiempo, vuestro calor, vuestro color.

Tal vez, un día, el destino cofabule a mi favor.

Besitos, mi mago, me voy a dormir; es tarde; mi hijo mañana juega al fútbol y quiere que vaya a verlo (me congelaré, seguro...)

SANDRA dijo...

MI GRAN AMIGO!!!

VOLVI PARA COMPARTIR DE VUELTA ..
COMO ESTAS ME ALEGRO MUCHO TU VISITA.
Tu que siempre has estado ahí,
aún en los peores momentos.
Tú que siempre tienes la palabra precisa
en el momento preciado.

Eres quien comparte
la mayoría de mis pensamientos.
Por ti he conocido el verdadero sentido
de lo que es la amistad
y quiero agradecértelo.

Es increíble pensar que son tan fuertes,
espero conocerte algun dia porque sos una persona increible Y aunque no conocemos;
tienes que saber que aprecio mucho tu amistad,
ambos sabemos que nos tenemos.

No importa el momento, así sea de grandeza
o debilidad, tú... eres mi amigo sin conocerte
pero con mucho corazón!

Quien te quiere mucho, tu amiga sincera...

Sill Scaroni dijo...

Hola Carlos ...

Que bueno tener amigos para compartir sueños ...
Buen final de semana.
Sabes, con la muerte de mi hermana me quede sin ganas de abrir el MSN porque hablaba siempre con ella.

Un beso.
Sill

Armida Leticia dijo...

Amado Caselo, vengo a tu bello espacio para dejarte un saludo cariñoso desde México, donde hace frío y las enfermedades virales están haciendo de las suyas. En este momento tengo helada la nariz.

Un abrazo.

M. Jose dijo...

Carlos sé lo que significó para ti ese encuentro porque hablamos de él. Me alegro de verte feliz en esa foto junto con ese gran hombre, será un recuerdo inolvidable.
Un abrazo enorme
mj

josé dijo...

Hermosa la experiencia Hermanito, una vivencia impagable para tí, un poco de eso que uno necesita para seguir "tirando" y que no pasa por otra cosa que no sea por el sedazo del alma.¿Dijiste luego a tu sobrino de qué Jesús se trataba? / traspásale tus sueños..te abrazo y "polenta!!!

Maria Rosa dijo...

QUE MARAVILLOSO CUANDO LOS SUEÑOS SE HACEN REALIDAD, EL HABER COMPARTIDO CON ALGIEN TAN QUERIDO NO SE PAGA CON NADA Y MÁS SI LO SENTISTE "TU ABUELO CASELO"
UN ABRAZO MARÍA ROSA

Runas dijo...

Me alegro por tí, ya ves, otro sueño que se cumple. Un beso

Cecy dijo...

Querido mago, que alegria me da verte feliz, ni te imaginas, ademas estos encuentros son magicos, maravillosos y reconfortan el alma el saber que a quien uno admira a traves de su palabra, al verlo esa admiracion no se pierde sino que crece...

Me alegro tanto por ti...

Mi abracito

sedemiuqse dijo...

Hola.
El poder del pensamiento, llego su creación, no fue un milagro, fuiste tu quien lo atrajo.
besos y amor
je

Nerina Thomas dijo...

Elegido eres. Tu apertura y tus sueños, tu alma preparada. Es eso.
Me maravilla amigo, saberlo.
Comparto contigo tanta dicha.
Un abrazo amoroso.
Que rica soy de contar contigo!!

Caminodelsur dijo...

Que maravillosa experiencia, es tan lindo comprobar como los sueños se cumplen.

besos