domingo, mayo 11, 2008

El verdadero momento cumbre del fútbol colombiano

Contrario a lo que la mayoría podría suponer no fue el empate cuatro a cuatro contra la Unión Soviética en el Mundial de Chile de 1962; tampoco el uno a uno frente a Alemania en 1990. Mucho menos la histórica goleada cinco a cero propinada a Argentina en Buenos aires en 1993. No. El verdadero momento cumbre del fútbol colombiano se vivió así:


Fecha: algún día de junio de 1995

Ciudad: Londres, Inglaterra.

Escenario: Estadio de Wembley

Partido: Inglaterra vs Colombia.


Corrían treinta minutos del primer tiempo. El equipo inglés atacaba con toda su artillería a la defensa colombiana. Los tanques arremetían decididos a profanar la portería de aquel país que muchos tienden a confundir con una Banana Republic. De pronto los asistentes al mítico estadio de Wembley exclamaron:


¿Es un pájaro?

Nooo

¿Es un avión?

Nooo

¿Es un rayo?

Nooooooooo

¡ES HIGUITA!


Mientras la incredulidad se esparcía como el viento, un hombre corpulento- pero de pequeña estatura para ser arquero- desafiaba las leyes de la física y ejecutaba una maniobra imposible en el arco norte. La melena inconfundible de José René Higuita rozó el césped, al tiempo que los talones -¡Sí, sus talones!- rechazaban un balón enviado por el enemigo. En el aire la figura del cancerbero parecía la del contorsionista del circo sin trapecio, cuerda floja ni malla de protección.


Terminado el encuentro, un periodista se acercó al héroe de la batalla y le preguntó: "Cuéntenos René ¿Cómo lo hizo?"


“Nada parcero (amigo). Lo que pasó es que el partido estaba aburridor. Como esos manes no llegaban casi y yo estaba muerto de frío me puse a saltar y me desamarró el guayo derecho. Entonces me agaché, ¿sisas? (¿si entiende?) para amarrármelo. Hasta que uno de esos monos desabridos mandó la pecosa (pelota, balón, esférica) a la portería. Como yo estaba acurrucado no tuve tiempo de reaccionar y bueno se me ocurrió tapar con los pies. Pero me salió una chimba (bien) ¿No le parece llave (amigo)?”


En 1986 la mano de Maradona obligó a que los ingleses incluyeran en su dieta grandes dosis de mate argentino. A partir de 1995 tuvieron que aceptar el café y el agua de panela en su canasta familiar. Y aunque no ganamos ningún trofeo (porque el partido era amistoso y terminó empatado) quiero compartir con todos ustedes la magia y la locura de nuestro querido Higuita quien- con su escorpión-clavó a Colombia en el alma fría de Inglaterra y de Europa también

10 comentarios:

M. Jose dijo...

Querido Mago de mi corazón, en mi blog he dejado algo para tí con todo mi cariño, pasa y recogélo...
Un beso
Jose

CecydeCecy dijo...

Hola querido amigo, te lo dije en lo de chola, eres pura poesia y sentimiento, te quiero

Pasion_intima dijo...

Pues vengo a conocerte un poco mas desde el gran cholo, me gusta tu blog, te dejo un besito

Fermina Daza dijo...

¡Dios, que paradón!! Me he reído con la explicación que da el portero, no sé si se ajusta a la realidad o es pura invención tuya, pero es lo mismo. Pones la misma pasión en todos tus textos. Transformas una jugada de fútbol en una narración épica.

Un abrazo (sin alma fría)

Roclates dijo...

¡¡¡Qué wenaaaaaa!!!
Simplemente: Genial la atajada!!
Yo, de fútbol, no entiendo nada.... solo se que si la Pelota -cae, dentro del Arco, es GOOOOOOOOL- Si el Arbitro, no dice lo contrario!
Pero mi hijo, lo disfruta mucho (y me explica...) Le encantó esta atajada del Escorpión.
GENIAL!!
Saludos.... Besos!!!

Isa dijo...

Jajaja GENIAL!!! Yo prefiero el beisball... soy venezolana, no? jaja.. Pero estuvo genial!! Inolvidable definitivamente...
Saludos hermano.

Mary dijo...

JAJAJJ
ES LA PRIMERA VES
QUE PASO POR ACA
ES HERMOSO TU LUGAR VOLVERE
CARIÑOS

Roclates dijo...

Oye Cariño!!
Se me había olvidado decirte: Buen TEMA de fondo...
Besitos, te QUIERO Muuuuucho!
Cuidate, buen Día!!
Nori.

Pedro dijo...

No soy muy aficionado al futbol, pero estas cosas son de las que merece la pena ver. Es genial.
Un saludo amigo.

Compartimos? dijo...

Recuerdo este gran momento del futbol mundial.
Estos momentos no tienen pais de origen porque marcan historia de un noble deporte.
En las olimpiadas del 92 en Barcelona no olvidaré la final del 4x 100 metros lisos.
El team Usa era superior corredor a corredor y C. Lewys corria la última posta. El estadio se sumió en un silencio, la pantalla señalaba carrera de record mudial.
Las gargantas y las palmas no tenían paus, ni idioma, ni bandera. Solo deporte.
Recuerdos amigo