miércoles, mayo 07, 2008


Ecos de un sueño


No acostumbro a utilizar mi espacio para hablar en primera persona. Aunque de una u otra manera es inevitable desnudar el alma al acudir a la fuerza de la palabra, nunca me he detenido a profundizar en mis cosas personales. Hoy haré una excepción.

Para empezar es necesario comentar que, en la actualidad, trabajo en una central telefónica conocida con el nombre de 113. Allí damos información relacionada con teléfonos, direcciones, trámites, loterías, etc. Es decir, lo que se encuentra en el directorio y a la gente le da física pereza buscar. Por supuesto muchas veces me he sentido en el escenario equivocado. Mi profesión es Comunicador social y mi pasión escribir; entonces es entendible la desazón que me produce permanecer horas y horas conectado a un aparato y hablar como un autómata con cientos de voces anónimas. Por eso no deja de ser mágico lo que me sucedió-precisamente- en ese NO LUGAR llamado también "Contact Center".

El año anterior Bogotá fue nombrada Capital mundial del libro. Dentro de los múltiples homenajes que se le rindieron, hubo uno en particular que significó el primer paso en mi sueño de llegar a ser escritor. El periódico EL TIEMPO (único diario de circulación nacional) invitó a quienes viviéramos en Bogotá a participar en un proyecto: "La ciudad jamás contada". La idea era recoger propuestas de historias originales acerca de Bogotá. Seleccionarían diez (de las 1.700 que llegaron) y los narradores del común serían acompañados, cada uno, por un representante de la cultura y las letras colombianas. Mario Mendoza, Yolanda Reyes, José Navia, Gustavo Bolívar, Carlos Albero Casas, María Elvira Molano, Felipe Aljure, Mauricio Miranda y Omar Rincón se encargarían de asesorar durante dos meses a los aprendices de creadores literarios. Finalmente los textos se publicarían cada martes a partir del 2 de octubre de 2007.

Una mañana, mientras lavaba ropa en mi día de descanso, escuché la invitación en la radio. Quedé quieto, sentí que mi corazón se estremecía y decidí participar. "¡Qué oportunidad!", pensé con las manos llenas de agua y jabón; ya me veía al lado de cualquiera de aquellos grandes escritores. A partir de ese momento La ciudad jamás contada se convirtió en una obsesión y después de dos semanas envié el siguiente relato al concurso:

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Solicitud enviada por: Carlos Eduardo Rojas Arciniegas
Fecha Nacimiento : 1 de Marzo del 1969
Actividad: COMUNICACION SOCIAL
Barrio: Alcázares Norte
Teléfono: 3290438 - 3163596890
Correo: rojasarci@gmail.com
Historia: "¿Qué día es hoy?"; "¿Podría darme la dirección del restaurante que queda en la Carrera 45 en el cruce con la calle 147, costado occidental a mano derecha?"; "Si Plutón ya no es un planeta del sistema solar, ¿Cuál es mi signo del zodiaco ahora?"; "¿Tengo que ponerme corbata para la foto de la cédula?"; "Señor, sáqueme de la siguiente duda: ¿Es la mentira un juego dialéctico, una verdad disfrazada, un arte o una filosofía?"... Todos los días le tomo el pulso a la ciudad. El afán, la soledad, la esquizofrenia, la alegría, se expresan en cientos de voces anónimas que buscan una dirección, un buen restaurante, un evento o, en ocasiones, simplemente a alguien de carne y hueso que los escuche. Trabajo como agente en un servicio de información telefónica, conocido como "Contac Center". Allí soy testigo privilegiado de la cotidianidad de una Ciudad que jamás duerme, que está en constante, caótico y contradictorio movimiento. Aquí las voces son las protagonistas; voces frágiles y sin rumbo que disparan sin control preguntas muchas veces absurdas e incontestables”.

Al mes me llamaron de EL TIEMPO: querían conocerme. Además debería entrevistarme con la escritora que leyó mi propuesta, Yolanda Reyes. Asistí el 14 de junio de 2007 a la reunión con Yolanda y el martes siguiente recibí la mejor noticia de mi vida: “Carlos, felicitaciones, fuiste seleccionado para escribir tu historia en La ciudad jamás contada”.

Mi relato se publicó el martes 16 de octubre de 2007 en todo el país bajo el título “La ciudad del 113, guión para voces dispersas”. Salí varias veces en las páginas del periódico y también en televisión. CITY TV, canal de la Casa Editorial de EL TIEMPO, hizo un seguimiento especial a todo el proyecto.

En la foto de este post aparecen, de derecha a izquierda, Mario Mendoza, José Navia, Marina Valencia (Directora de La ciudad Jamás contada), Yolanda Reyes, Luz Marina Ramírez y quien les escribe, Carlos Eduardo Rojas. El evento fue en la Feria del Libro el pasado miércoles 30 de abril. Se trató de un conversatorio denominado “Ciudad jamás contada: encuentro de oralidad y escritura”.

Trabajar junto a Yolanda Reyes, conocer a mis colegas elegidos en esta aventura literaria, experimentar el apoyo de mi familia, compañeros de trabajo y amigos, compartir la mesa con algunos de los escritores más importantes de Colombia, ser protagonista en la Feria del libro y poder expresar mis opiniones ha sido una bendición de Dios y un regalo del destino. Y cuando me preguntan ¿qué representó para usted La ciudad jamás contada? Siempre respondo: “Un hermoso rabo de nube".

7 comentarios:

CecydeCecy dijo...

Mi querido amigo, no se como explicar la emoción con alguna lagrima de alegria que se van callendo sin poder contenerla a medida que te voy leyendo, sin conocerte pero conociendote me siento tan orgullosa, por tu logro y hasta puedo sentir una felicidad indescriptible, te felicito, me gusta que estes viviendo lo que tanto deseas, te quiero sos genial...

y estoy muy pero muy contenta.

besos Cecy

Roclates dijo...

Que bien que te atrevas a de una u otra manera, Abrir parte de tus anhelos...
Ya te lo he dicho, eres muy BUENO en lo tuyo... y me siento muy Orgullosa de ti... siempre!
Así, es que échele pa´ Delante no mássssss Compañero!! que pa´ atrás no rinde....

Recuerde: ¡¡¡Los Sueños se toman, y se construyen con las manos... Y SIN permiso!!!

Un beso y un abrazo fuerte...!! Con mucho Cariño...
Te quiero mucho!
Nori.

Pedro dijo...

Desde que entré en tu blog por primera vez te había imaginado como un escritor consagrado, por cómo escribes. Era cuestión de tiempo el que salieses a la luz.
Mis más sinceras felicitaciones.
Yo aún estoy esperando esa oportunidad, así que me anima mucho haber leído esto. Gracias.
Un abrazo.

Armida Leticia dijo...

Gracias por compartir con los que te leemos, una parte tan importante de tu vida, ¡Felicidades!

Saludos desde México.

¿Escritora o escribidora? dijo...

Tiene que ser... ¡Alucinante!

Aaayyy me estaba metiendo en tu historia... Uuf... Pero para mí se queda en sueño...

¡Felicidades!

Emanuela dijo...

Olá amigo. Muitos parabéns ! Tu, sem dúvida, merecias ser um dos escolhidos. Pela tua escrita original e linda, sempre te vi mesmo como um grande escritor. Espero que possas seguir neste caminho!
Um grande abraço

María Marta Bruno dijo...

Caselo, pero qué linda experiencia!!!
La verdad, desde el corazón, mis felicitaciones. Por el escritor que sale de su escondite a la luz, por haber tocado el cielo con las manos, por poder disfrutarlo, por ser como sos.
Un beso, y por muchos rabos de nubes más!