sábado, junio 06, 2009

Fuera de todo además son cobardes

Me lo dijo mientras caminábamos:

- "Carlos los problemas son tan cobardes que no llegan uno a uno: se aparecen en gavilla".

Semejante frase quedó rondando en mi cabeza. Estamos pues notificados: los problemas se agrupan deliberadamente para atormentarnos. "Se parecen tanto a la fauna social", pensé. Recuerdo a los famosos "matoncitos" de barrio de mi época de adolescente: jóvenes rudos y arriesgados cuando los respalaban sus compinches. Solos, sin embargo, no mataban ni a una mosca. Empecé a reflexionar y solté una idea:

- "Habría que inventar un repelente, un escudo. Algo que nos proteja de esos bichos".

Mi amiga, con toda la paciencia del mundo, contestó:

- "No serviría de nada Carlos; los problemas tienen, además, otra particularidad: les encanta que los alimentemos".

- "¿A caso serán eternos?", interrumpí incrédulo.

- "Eso depende de nosotros. Verás. Su fuente de energía es, precisamente, la absurda idea de que no podemos enfrentarlos. Y ante esa situación simple y llanamente terminamos inflándolos".

No tuve argumentos con qué refutar esa afirmación; más bien comprendí que- a la larga- una forma de huir de ellos es esa: darles de comer y engordarlos gracias a lo que desperdiciamos preocupándonos a veces sin necesidad.


-"Yo solamente hablo desde lo que me ha tocado vivir. Antes me desesperaba muchísimo si no encontraba por dónde arrancar. Era terrible mi sensación de impotencia de no dar siquiera el primer paso... Y un día se me iluminó el bombillo: bueno yo no sé hacer empanadas, aunque conozco a alguien que sí; y le quedan muy ricas por cierto..."

- "¿Empanadas"?, la interrumpí absolutamente confundido.

- "¿Cómo me hablas de empanadas justo ahora que estamos tratando de desenredar el nudo gordiano de las dificultades de la existencia?". Sus carcajadas me hicieron poner colorado.

-"Hey. Me extraña que digas eso. ¿No que te creías filósofo?. Simplemente me refiero a la experiencia de aquellos que nos llevan una ventaja; por supuesto de las personas en quienes confiamos. Dicen que dos cabezas piensan mejor que una. ¿Suena lógico verdad?".

Sí. Sonaba lógico. Realmente la solidaridad se expresa de diferentes formas y una de ellas es esa: compartir nuestros miedos. Siempre será reconfortante un abrazo sincero, una palabra de aliento, un oído dispuesto a escuchar, un hombro para descansar o llorar...

-"Bien amigo, se acabó el helado; dentro de poco oscurecerá. Tambien está nublado y parece que lloverán hasta maridos. Así que juguemos a la calabaza: uno, dos, tres; aquí se rompe la taza y cada quien se va para su casa". Ahora el que se rió fui yo.

La acompañé a coger el bus; nos despedimos y me senté un rato en la banca del parque. No me importaba que lloviera, tampoco que me llegaran los problemas. En adelante que vengan como se les de la gana: solos o en gavilla. Prometo que serán muy bien atendidos. Y si por alguna razón se me ponen muy verracos, sé que cuento con amigos; muy buenos amigos...por ejemplo ustedes: mis cómplices. Los que forman parte de esta casita de sueños.

12 comentarios:

María Marta Bruno dijo...

Pues, mi Mago...
Cuando un problema tiene solución, ya no es un problema, y cuando no la tiene, pues tampoco. Hay que aprender a convivir con la dificultad.

Por lo que, vengan en patota (su gavilla) o solitos, alcanza con darles la entidad que tienen, ni más ni menos.

Aunque es cierto que a veces cobran vida, y hacen las cosas a su antojo.

Mi beso, Mago

Roclates dijo...

Sabes?
Tenía un profesor de filosofía que me decía: Los problemas, no existen, son productos de la imaginación. (Y al igual que Marta) también me decía; si un problema tiene solución no es problema, si no lo tiene, deja de ser tu problema. Porque si un "problema" existe, es porque tiene solución.
Ja ja ja ja, muy complejo?
Mmmmh, parece Cantinflístico!

Un gran abrazo mi niño, muchos besos.

Runas dijo...

Pues claro que sí, los problemas compartidos son menos, o por lo menos se sobrellevan mejor. Yo hace tiempo me agobiaba bastante con ellos, todos hablando al mismo tiempo, así que decidí solo escuchar de uno en uno, sobre todo a los que tenían mas probabilidades de solucionar, a los otros ni caso. Un beso

Edgardo dijo...

Y que sería de la vida sin un problema, eso nos divierte, nos entretiene, nos enoja, nos pone triste, nos hace buscar una solución (por qué como muy bien han dicho ya, tanto MM como Roclates, si es un problema tiene solución, sino sería otra cosa). La vida se hace más vida en la medida que juntamos más problemas y más aprendemos de ellos.

Y canta Ciro de Los Piojos (banda de rock argentina):

“…en la noche serena
siempre hay un nubarrón
uno busca problemas
para ir sumándolos

Y en el camino tendremos que saltar piedras
Y en el camino cruzaremos almas nuevas
Y en el camino te daré lo que me…” queda

Que más nos queda que seguir adelante, la vida va siempre cuesta arriba (o abajo, según se mire el asunto) y no por eso vamos a volvernos loco.

Cuando era pequeño y me daban un problema matemático, encontrar la solución me llenaba de satisfacción. Ahora que soy algo más grande resolver problemas de la vida diaria me completa de una manera que no sabría como describir. Realmente es bueno poder ir superando problemas, diferencias, contratiempos, parte del hecho de vivir.

Lo que si valoro de esta entrada es la aclaración (si se puede decir que lo fuera) sobre lo importante que es compartir los problemas, y escuchar, acompañar, abrazar al que necesite de uno para que la carga no se vuelva tan insoportable.

El mundo dejaría de ser mundo si no tuviera problemas, sería una suerte de paraíso si nada pasara, si nada nos preocupara. Y esto es la tierra y no el paraíso y me parece bien que así sea (aunque lamentablemente se sucedan muchas veces horrores que vuelven nuestras vidas infiernos).

Amigo, compañero, hermano te dejo este fuertísimo abrazo con el que te mando todo mi cariño y admiración.

HologramaBlancopoder

Mariel Ramírez Barrios dijo...

Hola,Oso Mago!!!!
Un amigo a quien adoro
Ignacio
nos dice en cada mail
" El Dios en quien yo creo no nos da los problemas sino la fuerza para enfrentarlos!"
y si te tomas el tiempo de hacer funcionar la balancita que tenès en el alma
veràs que la vida es siempre una de cal
y otra de arena
por cada problema nos da una vivencia hermosa
un aliento profundo
un momento màgico
te extraño,Cachaco.

Ruth L. Acosta dijo...

Mi queridísimo Carlos Eduardo...

Lo prometido es deuda, una Mexicana siempre paga... jaja...

Me siento contenta, sabes? si, en medio de tanta calamidad... finalmente tuve una pequeña conquista, el "hada mala" corrigió su error y se disculpó... acepté sus disculpas con mucho gusto y de la mejor manera, pero sabes? las cosas no han ido tan bien últimamente, creo que este día estaré todo el día en el hospital, luego te cuento... espero que el día no termine mal.

Vengo hasta aqui a agradecerte tu apoyo y todo tu cariño, y a darte la buena noticia de que se arregló lo del plagio.

Gracias por todo, seguimos en contacto, te dejo un beso con mucho cariño desde mi México.

Pepe dijo...

Los problemas son obstáculos a superar, o si no pregúntale a las aves que viajan de norte a sur, sin previo aprender el idioma de las nuevas tierras por visitar.

La vida sin problemas no es vida, y al igual que el resto, cuando tienen solución, pasa a ser una medalla de victoria, que puedes colgar y lucir junto a tu pecho.

Saludos amigo mago.

Pilar dijo...

Hola mago de mi corazón, dicen que los problemas compartidos son medio problema, aquí estaremos muchos para compartir los problemas aunque vengan en gavilla. Además si tienen solución para que hacerse problema y si no la tienen tampoco tiene sentido preocuparse. Hay que confiar en el Buen Dios que Él siempre nos dará la solución o el aprendizaje. Va mi beso de maga y mi abrazo de osa.Pilar

salvadorpliego dijo...

"Realmente la solidaridad se expresa de diferentes formas y una de ellas es esa: compartir nuestros miedos."

Una maravilla. Te aplaudo este escrito.

Saludos.

Pedro dijo...

Eres afortunado por tener amigas tan sabias. Efectivamente, no estamos solos en el mundo, tenemos que aprender a abrirnos a los demás, al igual que a ofrecernos a ellos abiertamente. Sólo así los problemas desaparecerán, porque quizás nunca existieron, sólo en nuestras mentes asustadas.
Aquí tienes a un amigo, ya lo sabes.

Un abrazo.

Massy dijo...

Dejando un beso caluroso por esta casita..

Un besote!!!

Armida Leticia dijo...

¿Existe alguien, vivo, en este mundo que no tenga algún problema, aunque sea pequeñito? Yo no lo creo...

Un abrazo desde México.