domingo, septiembre 07, 2008

¿Real o imaginado?



“Tengo miedo”. Aunque estábamos abrazados, su voz pausada interpuso entre los dos una barrera de niebla. Esa frase-más que una sentencia- parecía abrir la puerta hacia un umbral desconocido.

No quise responder. Preferí callar la impertinencia de alguna palabra que desatara tormentas innecesarias; entonces aparté sus cabellos, acaricié su rostro, besé su frente. Ingenuamente satisfecho, creyéndome un ángel iluminado, o el salvador del mundo, seguí entregado al constante, absurdo y monotemático choque de una mosca contra la pared. De pronto se paró, se quedó mirándome y casi gritando dijo: “¿Es que no me escuchaste? Tengo miedo”.

No supe qué decir; pensaba que nos conocíamos lo suficiente como para des-entendernos en un des-encuentro tan des-orientado; pero esta vez no actué con cariño. Me puse también a la altura de sus cumbres dominadas por el viento, resistí en silencio el embate del terremoto tantas veces anunciado y me dirigí a la cocina con la intención de servir dos tazas de café…

“Suspenderé la suscripción al periódico; es el colmo que siempre llegue hoy el de ayer” murmuré, mientras buscaba la manera de acomodar mi almohada(ahora solitaria). Nunca supe a ciencia cierta el por qué el último vagón siempre lleva la carga más ligera, como tampoco aprendí a descifrar el lenguaje místico de los sordomudos. Lo único que me queda claro es que, después de aquella noche, Carmina Burana ya no volvió a sonar igual. Tal vez mi conciencia hizo un alto en el camino cuando su voz de contra alto desgajó un torrencial aguacero por las cuatro paredes del cuarto: “ES QUE A LO QUE LE TENGO MIEDO ES A TI”. Luego siguió un silencio que silencié aún más con mis débiles suspiros en do bemol.

10 comentarios:

M. Jose dijo...

De vez encuando tenemos que apartarnos del camino y vernos desde otro ángulo.
En tu silencio hallarás las respuestas que necesitas...
Un abrazo mi querido mago.
MJ

sky-walkyria dijo...

cuando tengo miedo quizas necesito cobijo, pero seguro que no son palabras

María Marta Bruno dijo...

Ay, amigo... Muchas veces el miedo al otro esconde el miedo a una misma, cuando no podemos o no nos atrevemos a ver que es la propia realidad la que nos confronta.
Somos seres comlejos, ya lo sabrás.
Un beso

CecydeCecy dijo...

hola mi querido mago, sabes hay momento que el miedo nos paraliza, nos deja en silencio y hasta espectante sin saber que camino tomar, pero escuchemos al silencio quizas nos diga cosas que no nos animamos a escuchar en grandes murmullos.

Te abrazo mi querido amigo

Armida Leticia dijo...

¿Escuchabas música en ese momento?¿Fue una evasión mental?...¿Estaba ella contigo...real o imaginada?...

Saludos desde México.

MANDALAS POEMAS dijo...

Hola, que placer es visitarte. Tu espacio es un verdadero oasis para el alma. Te invito a visitar el mio: www.mandalaspoemas.blogspot.com

Un abrazo,

Víctor

Runas dijo...

A veces dar silencio por respuesta denota miedo a enfrentarte a la realidad, es como si en ese silencio nos escondieramos . Un beso

Luzjuria dijo...

Miedo a ti, miedo a mí, miedo a que ...

Pasión dijo...

Uauuuuuuuuu Caselo!!! Duro, no?
Nada da mas dolor que producir miedo.
Un abrazo càlido...
Pasión

josé dijo...

Me gustan los climas que propones caselo, amigo, enganchas sí o sí, sigo andando, un abrazo hermano.