Llegué un poco más temprano. Mis noches han sido últimamente una pelea entre la vigilia y las imágenes que me visitan del pasado, aunque las entrelíneas del presente me hablan desde las orillas de la soledad. Y en cuanto al futuro es el mayor de los fantasmas, una entidad sin risa ni llanto.
Escribo estas frases antes de empezar a atender a los usuarios. En unos minutos tendré que lidiar con el drama de la salud subsidiada en mi país. Órdenes y fórmulas escritas en un idioma totalmente indescifrable; males del cuerpo que no cubre la seguridad social; rostros despesperados que buscan una respuesta y una solución para sus enfermedades. A veces me siento mensajero de desdichas. Quisiera hacer mucho más por ellos; no es posible, sin embargo, salirme de una estructura enmascarada en el rostro "humanitario" del Estado.
Hoy decidí guardar un profundo silencio. Necesito dialogar con las voces que día a día me reclaman. En mi interior hay una lucha desigual entre mis deseos y la realidad. Ya es hora de enfrentarme a mí mismo, rescatar lo que es rescatable y desechar con amor- y vehemencia a la vez- aquellos espacios colmados de miedo e incertidumbre. A partir de ahora trataré de respirar mi propio aire y llenaré mi esencia de ese viento fresco que me hace tanta falta. Regresaré como el mago que siempre he soñado ser.
5 comentarios:
Suerte en tu ordenación de pensamientos mi amigo ...
Un beso.
Esos ánimos que no decaigan, ni los sueños mismos… Un buen cierre el de este escrito.
Un fuerte abrazo para ti.
Un abrazo bien apretado, desde mi México lindo y querido, maguito adorado.
bien de vez en cuando hace falta encumbrarse no hacia el cielo de los sueños sino hacia el mismo interior en busca de las certezas aquellas que no estan fuera y que nadia mas que tu mismo puede reconocer para darle un valor mas alla del deseo a la realidad que al final tampoco existe... pero que queremos y necesitamos tanto para caminar sobre esta tierra aquejada de tantos males.
te esperamos mago, como siempre!
Así es mi Carlos...
Desde hace tiempo te fuiste, reclamo con ahínco tu presencia... pero necesitamos a ese Mago, el Mago de mi Corazón, aquel que conocí hace más de un año, aquel que me motivaba y hacía ver la vida con otra perspectiva, la más sensata...
Espero Carlos que estés bien muy pronto, sé que la vida nos pone en medio de situaciones que nos supera a nosotros mismos, pero también se que Dios está ahí acompañándonos, eres como el bambú, tan sólo estás echando raíces... y las tuyas son muy fuertes...
Te dejo un fuerte abrazo y un beso con mucho cariño desde México...
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