jueves, noviembre 06, 2008

Una danza de sapitos


La primera estrella parecía extraviada. Se desplazó de oriente a occidente en medio del rompecabezas estelar. Brilló intensa cuando se alojó en el ombligo de la última nube. Luego resbaló por el tobogán de un viento repentino y, finalmente, fue a parar en los brazos de un seductor agujero negro. Dicen que esos señores- los agujeros negros- son atajos que nos arrastran a diferentes épocas de la historia. Aseguran también que ellos tienen la llave que abre las puertas de todas las dimensiones.


Me quedé muy quieto tratando de descubrir cualquier señal de aquella estrella loca. Poco a poco el firmamento se llenó de símpaticos punticos, quizás las pecas de ese rostro inefable que vigila nuestras penas y alegrías. A esas alturas imaginé que la osa mayor daba de comer a su crio; que a los tres Reyes magos se les olvidó la mirra, el incienso y el oro. No puede evitar sonreír. Al fin y al cabo los dibujos del universo fueron pintados por el pincel de un soñador que jamás dejó de ser niño. Como yo.


Muchas veces me he preguntado si esas manos no habrán lanzado al espacio una piedrecita. Recuerdo perfectamente las veces que, parado en la orilla de un río silencioso, hacía rebotar una, dos, tres….nueve veces alguna de ellas. El objeto inanimado cobraba vida. Saltaba alegre. Iba en aparente línea recta, pero brincaba en ese colchón inverosímil de transparencia y frescura. Más adelante disminuía poco a poco el impulso hasta sumergirse en las profundidades del sereno hilito que desemboca en el mar.


¿Quién hará esos sapitos en la vía láctea? ¿Zeus, Dios, Alá, Changó…inclusive Lucifer? ¿Competirán los ángeles arrojando meteoritos para ver cómo se deslizan en los anillos de Saturno? ¿Prometeo esperará en algún cráter de la luna la oportunidad de robar otra vez el fuego a los dioses?


Mientras tanto la estrella sigue perdida en la inmensidad del laberinto cósmico. Siempre que escucho en las noticias que los Ovnis han regresado, pienso en ella. Seguramente vendrá en una de esas naves interplanetarias o a lo mejor llegará envuelta en la cola del siguiente cometa. Sólo sé que mañana es otro día; entonces me levantaré, iré al río más cercano, cogeré una piedrecita, la arrojaré en dirección a esas aguas y esperaré a que se vaya en su pasito de saltos, iguales a los de los sapitos. Estoy seguro que arriba, más allá de los límites de la realidad, alguien hará lo mismo y precipitará un fantástico aguacero de luces y colores.

14 comentarios:

PAOLA dijo...

Amigo, qué bella historia, se la lei a mi pequeña de cinco años y se quedó extasiada
Gracias por conectarnos con la ternura de l asombro y la inocencia
Besitos

Sill Scaroni dijo...

... y de los los colores y luces apareció el primero arcoiris.

Una historia encantadora llena de dulzura.

Un beso.
Sill

josé dijo...

Caselo amigo, se ve que hoy es un día especial en que andamos con ese ándel o duende o quien sabe qué ente, que nos lleva a los pensamientos de más adentro, y tan profundos que se nos transforman en un puente angosto pero seguro para este tipo de viajes. Gracias por esta sensibilidad contagiosa. Un abrazo.

M. Jose dijo...

Sabes que me gusta cuando escribes desde tu corazón. Hoy estás pletorico mi querido mago y disfruto de ti, de cada palabra escrita.
Un abrazo desde el alma
MJ

Anónimo dijo...

... tus palabras son descanso para el alma ... gracias¡

Anónimo dijo...

... tus palabras son descanso para el alma ... gracias¡

sky-walkyria dijo...

un cosmos de risas y amores, turbulencias, pasiones y desconciertos,
tal cual nuestro microcosmos.
no hay cielo mas bello que un corazón brillante

Pedro dijo...

Un cuento maravilloso. Yo seguiría a esa estrella errante, seguro que me conduce al paraíso, por algo son eternas.
Un abrazo, amigo, y no dejes nunca de escribir.

Borrasca dijo...

Mi cachaco lindo que relato más tierno, me transportaste a mi infancia cuando hacíamos competencia de sapitos, me vi riéndome y gozando con las cosas simples de la vida, esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón...
Gracias por hacerme volver a ellas. Te quiero un montón!!!!

Besos borrascosos

SANDRA dijo...

hola mi gran amigo !!
aca paso a dejartes mis saludos y un beso enorme , espero que estes de 10 en todo , excelente relatro como todo lo que haces, amar las cosas sensillas de la vida es un inmensa cualidad lastima que todos no la poseemos ,
gracias por tu cariño y tu amistad desde la distancia

Armida Leticia dijo...

Como siempre un hermoso post, con mucha sensibilidad, y con bella música.

Un abrazo

Ana dijo...

Hola Caselo, te he descubierto por Borrasca, mi amiga; tenía mi blog muy abandonado por falta de tiempo y me encanta haber descubierto el tuyo, precioso post; engancha con mi ánimo de hoy. Te enlazo para no perderte.

Un besito

Roclates dijo...

Pucha amigo, me dejas "casi" sin palabras... Y ya sabes, cuanto cuesta eso, eh? ja ja ja...

Bello relato, como siempre mi niño.
Pero sabes? vengo a contarte algo:
Las estrellas nunca se pierden... Ellas buscan alimentarse de las estelas doradas, de las lloviznas de plata en vía láctea, solo para aumentar su Luz, sus reservas para los tiempos de oscuridad... para ser participante activa del "fantástico aguacero de luces y colores".

Roclates dijo...

...Perdón, vuelvo a dejarte tú Abrazo Fraterno, que con el apuro, no alcancé a "imprimirlo"
Y a decirte, que nunca dejes de lanzar piedritas en el río, también en el mar... y en ls lagos.
Jamás dejes solo a tu niño interior, que a veces una se envejece con tanta sequedad del los desiertos.

Te Quiero muchísimo amigo.

Besos.